Una mirada muy triste reflejaba los ojos de aquella mujer, mirada muerta, mirada helada. su alma se congeló en el momento en que murió su amado esposo y ni tan siquiera el cariño de sus hijos pudo deshacerlo.

Mirada triste por el día, en la noche, en las fotos, en las sombras, dolor y más dolor, desesperación, llanto, no hay más, no hay luz, ni brillo, no hay nada, nada.

A veces mira al cielo y se pierde entre los restos de nubes, inclina la cabeza hacia el suelo, sus manos tocan su pelo y esconden su rostro, ocultando el llanto.

Mirada triste y perdida, desesperada en tierra estraña, cansada, ni la noche trae el sueño al contrario, la vigilia, el insomnio, el llorar y llorar en silencio, la agonía y la muerte en vida.